miércoles, 12 de agosto de 2020

Exposición virtual, Diario Automático de Emilio Gallego en el Centro Cultural de Larache (Marruecos)


Gracias a la Delegación de Cultura de Larache por la invitación a exponer de modo virtual, a través del Centro Cultural, una selección de mis Diarios Automáticos en mi ciudad natal. Espero que sea posible pronto hacer la exposición física, que en principio estaba prevista a través del Instituto Cervantes de Tetuán.

Texto de presentación:

Art in the time of COVID19 exhibits are now virtual.The virtual gallery of Emilio Gallego is now available for public of larache cultural center viewing.is the third of a series that explores the diverging and independent avenues of the artistic imagination as drawn by various generations of world artists.

الفن في زمن COVID19 معروضًا افتراضيًا الآن ، المعرض الافتراضي لـ Emilio Gallego ، متاح لأصدقاء المركز الثقافي العرائش ، وهو الثالث من سلسلة تستكشف الطرق المتباينة والمستقلة للخيال الفني كما رسمتها الأجيال المختلفة من فناني العالم.

El arte en la época del COVID19 se presenta ahora virtual, la exposición virtual de Emilio Gallego, disponible para los amigos del Centro Cultural Larache, tercero de una serie que explora formas diferentes e independientes de la imaginación artística dibujada por las diferentes generaciones de artistas del mundo.

Exposición Emilio Gallego en Larache

Algunas notas sobre los Dibujos Automáticos

Desde que tengo memoria, me recuerdo trazando sobre cualquier superficie, dibujos sin intervención consciente o con una muy reducida intencionalidad, de modo que en algunas ocasiones era yo el primer sorprendido del resultado. Por alguna razón, no conserve ninguno de esos dibujos. La superficie sobre la que dibujaba era: desde un mantel de papel en un restaurante, a una servilleta de bar, un periódico, la trasera de un cuaderno, una agenda o cualquier otra que tuviera a mano. En un determinado momento, ya hace mucho tiempo, debió ser mas o menos sobre el año 1992, empecé a darme cuenta de que podía merecer la pena que los coleccionara, eso si, decidí que siempre sería una actividad privada, algo íntimo que rara vez enseñara a alguien. La razón para ello, era proteger una cierta pureza, la espontaneidad que siempre los había provocado y facilitar el flujo desde el subconsciente, algo que podía verse interferido por el mero hecho de saber que sería expuesto formalmente. Llamé a estos garabatos, en el mejor sentido de la palabra, dibujos semiautomáAcos pues no podía evitarse ya un cierto plan. Eso fue así, hasta que cambie de opinión, pues el resultado me parecía que estaba siendo fascinante y pensé que podría ser de interés compartirlo con los demás. De ese modo, aproveché una exposición en el Castillo de Buñol en el año 1999, para mostrar una selección de unos 40 o 50 dibujos, que me sirvió además para hacer un pequeño librito, con un prólogo de Juan Vázquez de Castro, que captó magníficamente el sentido de estos dibujos y resultó un texto para mi memorable, que sigue siendo de lo mas acertado que han escrito sobre mi trabajo.

Este tipo de ejercicio, casi manual, partía de lanzar la mano sin una intención previa, facilitando un flujo de energía desde mi subconsciente, algo que podría tener una base conceptual en las ideas de los surrealistas e incluso de los expresionistas abstractos, que me interesaban especialmente en aquella época. Podía constituir de este modo una fuente de reflexión no intencionada o al menos no controlada, que reflejaba a la perfección mis sensaciones y estados de ánimo, por medio de algo que ponía mucho empeño en evitar el lenguaje literario, algo que también me interesaba mucho (y me sigue interesando) y en lo me empleaba incluso con técnicas de meditación. Buen una época en la que creí vislumbrar una cierta grieta o espacio, entre el animal persona y el lenguaje, al menos el consciente, pues estoy convencido de que el subconsciente, donde se almacena no solo la experiencia propia consciente o inconsciente, si no también, una buena parte de experiencia trasmitida genéticamente. Una especie de lenguaje intuitivo que tiene su función y espacio y que yo quería, si no controlar, si expresar y poder observar. El este lenguaje o no lenguaje que practicaba, la línea resultaba ser la protagonista absoluta, avanzaba con un determinado ritmo, muy variable según mis estados y situaciones, y alcanzaba una expresividad muy particular, con la que además, como ya he dicho, me identificaba sin ninguna duda.

Transcurrido un tiempo, observé como había una tendencia en los trazos a conformarse en forma de rostros, de modo bastante repetitivo. Pienso que ello era a causa de qué en muchas ocasiones, había utilizado esta técnica para realizar una suerte de retrato sicológico, que hacía pensando en las sensaciones que me hubiera producido alguien y no en sus rasgos físicos. En la mayoría de ocasiones, estos retratos los regalaba a las personas que los habían motivado, que sorprendentemente solían identificarse satisfactoriamente con ellos. Ahora hace mucho que no los hago de este modo, pues busco el mínimo condicionamiento.

He de reconocer que en ocasiones puntuales, una vez iniciado el dibujo, este me pide algo de dirección, me seduce y yo no me resisto, así que guiado por esa primera impresión, trabajo de una manera algo mas consciente, aunque nunca totalmente, he terminado llamándolos “automáticos” pero quizá el término “semiautomáticos" sea mas acertado.

Requena, julio de 2020


FR

Quelques notes sur les Dessins Automatiques

Aussi longtemps que je me souvienne, je me souviens de dessiner sur n'importe quelle surface, des dessins sans intervention consciente ou avec très peu d'intention, de sorte qu'en certaines occasions j'ai été le premier surpris par le résultat. Pour une raison quelconque, ne conservez aucun de ces dessins. La surface sur laquelle il dessinait était: d'une nappe en papier dans un restaurant à une serviece de bar, un journal, le dos d'un cahier, un agenda ou tout autre qui était à portée de main. À un certain moment, il y a longtemps, cela devait être autour de l'année 1992, j'ai commencé à réaliser que ça valait peut-être la peine de les collectionner, c'est-à-dire que j'ai décidé que ce serait toujours une activité privée, quelque chose d'intime qui rarement apprendre à quelqu'un. La raison en était de protéger une certaine pureté, la spontanéité qui les avait toujours provoquées et de faciliter le flux du subconscient, quelque chose qui pouvait être perturbé simplement en sachant qu'il serait officiellement exposé. J'ai appelé ces griffonnages, dans le meilleur sens du terme, des dessins semi-automatiques parce qu'un certain plan ne pouvait plus être évité. Il en fut ainsi, jusqu'à ce que je change d'avis, car le résultat me semblait fascinant et je pensais qu'il pourrait être intéressant de le partager avec les autres. J'ai ainsi profité d'une exposiAon au château de Buñol en 1999 pour montrer une sélection de 40 ou 50 dessins, qui ont également servi à faire un petit livret, avec un prologue de Juan Vázquez de Castro, qu'il a magnifiquement capturé. la signification de ces dessins et il s'est avéré être un texte mémorable pour moi, qui est toujours l'un des plus précis qu'ils ont écrits sur mon travail.

Ce type d'exercice presque manuel a commencé par jeter la main sans intenAon préalable, facilitant un flux d'énergie de mon subconscient, quelque chose qui pourrait avoir une base conceptuelle dans les idées des surréalistes et même des expressionnistes abstraits, qui m'intéressaient surtout à ce moment-là. De cece façon, je pouvais constituer une source de réflexion involontaire ou du moins incontrôlée, qui reflétait parfaitement mes sentiments et mes états d'esprit, au moyen de quelque chose qui faisait de gros efforts pour éviter le langage licéraire, quelque chose qui m'intéressait aussi beaucoup ( et je suis toujours intéressé) et je l'ai utilisé même avec des techniques de méditation. Bon moment où je pensais entrevoir une certaine fissure ou espace, entre la personne animale et le langage, du moins le conscient, car je suis convaincu que le subconscient, où non seulement la propre expérience consciente ou inconsciente est stockée, mais aussi , une bonne partie de l'expérience génétiquement transmise. Une sorte de langage intuitif qui a sa fonction et son espace et que je voulais, sinon contrôler, si exprimer et pouvoir observer. Dans cece langue ou non langue que je pratiquais, la ligne s'est avérée être le protagoniste absolu, elle a avancé avec un certain rythme, très variable selon mes états et situations, et a aceint une expressivité très particulière, avec laquelle, comme je l'ai déjà dit, je me suis identifié sans aucune doute.

Au bout d'un moment, j'ai remarqué qu'il y avait une tendance dans les traits à se conformer aux visages, de manière assez répétitive. Je pense que c'était parce qu'à plusieurs reprises, j'avais utilisé cece technique pour faire une sorte de portrait psychologique, ce qui se faisait en pensant aux sensations que quelqu'un m'aurait produites et non dans leurs traits physiques. Dans la plupart des cas, ces portraits ont été donnés aux personnes qui les avaient moAvés, qui s'étonnaient étonnamment de s'identifier à eux de manière satisfaisante. Cela fait maintenant longtemps que je ne l'ai pas fait de cece façon, car je recherche le conditionnement minimum.

Je dois avouer qu'à certaines occasions, une fois que le dessin a commencé, il me demande une direction, il me séduit et je ne résiste pas, donc guidé par cece première impression, je travaille de manière un peu plus consciente, mais jamais totalement, j'ai a fini par les appeler "automatiques" mais peut-être que le terme "semi-automatique" est plus précis.

Requena, juillet 2020


A continuación se muestra una selección de 21 dibujos de los 44 que conforman la exposición, todos ellos realizados en tinta china sobre papel :





























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